Este relato es en parte ficción y en su casi mayoria realidad, las situaciones son verdaderas, los dialogos no tanto, y los recuerdos de alguno de los protagonistas son totalmente ficticios, quiero aclarar que todos los que aparecen en esta historia son gente cojonuda y se han portado muy bien conmigo
GRACIAS A LA MÚSICA [BORRADOR]
El ambiente estaba tenso y el nerviosismo era palpable en cada centímetro de nuestros cuerpos.
El piano desafinado daba la tónica del comienzo hacia un viaje quizás sin retorno…
David movía el pie con evidente inquietud respecto a los próximos momentos que ya sin duda alguna cambiaria el concepto que la gente tenia del grupo de guitarra eléctrica.
Un aullido rasgo el silencio
¿¡Porque se hace tan larga la espera!? —Vociferó Adrián para después susurrar— Es estupido hacernos de esperar de esta manera…
Una armonía menor se podía percibir en el temblor que producían sus temblores contra el frío granito del suelo.
Desde una esquina Alejandro balbuceaba con la vista perdida en la pared que tenia enfrente como un niño perdido en un mar de gente porque no encuentra a su mama.
La puerta crujió al abrirse para dar paso a Toño, un músico quizás frustrado con un pasado y un futuro bastante borroso.
Vayan afinando —Dijo el en un tono que concordaba con la desafinada tecla que tocaba un niño de no mas de 9 años en el sufrido piano de la habitación— Les toca salir en 5 minutos
De manera mecánica cada uno saco su instrumento de su funda correspondiente para mover esas clavijas que por quizás una cuestión puramente mágica y matemática marcaban la frontera entre la satisfacción y el disgusto al tocarlo, una frontera claramente definida como la que hay entre la sal y el azúcar, o entre las galletas integrales y las de chocolate.
Uno a uno nos dirigimos hacia la puerta.
La tensión al entrar en la sala de conciertos era insoportable, para llegar al escenario teníamos que recorrer toda la sala, dejando a merced del publico nuestros sentimientos y temores mas ocultos.
Alejandro notaba como su guitarra cada vez pesaba mas y mas, con ello el sentimiento por alejarse de ella crecía en su interior de una manera salvaje e instintiva.
Toño se acerco a los chicos en el escenario y con su desafinada voz se alzo sobre el silencio reinante para decirles:
Confío en que no me dejen mal, recuerden mirarme cuando estemos tocando y cambiemos la rítmica.
El sabia que nadie se iba a acordar de mirarle cuando hubieran esos cambios en el tema, a pesar de que el marcaba el ritmo con la batería sabia que sus alumnos no necesitaban ese colchon de seguridad, la música fluía por las venas de los 3 jóvenes que estaban ante el.
La suerte estaba echada… era hora de cambiar sus vidas.
Mientras conectaba las guitarras a los amplificadores, Toño pensaba en su pasado, un pasado repleto de frías noches y puntuales alegrías que venían dadas por las tristes monedas que alguna persona con aires de suficiencia le daba sin llegar a tocarle la mano extendida.
Adrián se limpiaba las gafas mientras Alejandro y David se colgaban sus instrumentos.
Cuando todos estuvieron preparados, una mirada de complicidad se adueño del grupo de músicos y la verdadera música comenzó a brotar de sus imberbes manos…
Mientras Alejandro rasgaba los dos acordes claramente árabes que daban ese toque místico a ese fragmento de la canción que estaban tocando fijó su mirada en el publico, de manera desafiante.
Por la mente de Alejandro se sucedían las imágenes de una conocida película que había visto la semana anterior…
El argumento principal de la película venia a venir siendo el egoísmo, el compromiso con el arte y la música, su mente se centro en esas seis letras que en su conjunto tenían tanta importancia para el como la amistad o el amor. Su cabeza daba vueltas en torno a los seis meses que habían transcurrido como si el trayecto de una estrella fugaz se tratase… en esos pocos meses había aprendido a convivir con la música para como si de una droga se tratase no poder vivir sin ella.
Cuando el fragmento árabe de la canción terminó David entro como si de una locomotora se tratase con un ritmo funk bastante acentuado en graves para dar la entrada a el siguiente fragmento.
Adrián se lució en este fragmento, comenzó a solear sobre una simple escala para dar paso a una experiencia remotamente desconocida para el:
Sus dedos volaban sobre los trastes, pulsando las cuerdas a una velocidad antes inimaginable para el, su cuerpo y su mente estaban cambiando, notaba como un Re le alteraba el corazón, haciendo latir de manera sobrenatural.
Mientras tanto el público vibraba con esa emoción comparable al primer beso o la primera carrera en bicicleta por el barrio, estaban sintiendo como una sucesión de sonido podía despertar de manera innegable sentimientos y emociones tan potentes como la tristeza o la alegría, sus corazones estaban en un puño, inquietos por oír cada nota de la canción, los músicos no se hicieron de rogar y tocaron poniendo mas sentimiento en cada nota.
Cuando el fragmento funk tocaba su fin, un solo de batería puso de pie a los asistentes para dar paso a un ritmo de bossanova muy suave.
David sintió que era su momento y abandono a sus compañeros en la rítmica para meterse de cabeza en un mundo de armonías mayores dando la mayor expresividad a cada punteo.
Durante esos momentos Toño no podía dejar de pensar en su primera guitarra… habían pasado 25 años desde eso y todavía recordaba con cariño como había sido su transición entre un mundo de miseria a un mundo de alegría gracias a la música.
Todas las guitarras se colgaron para dar paso a un blues muy seco encabezado por Alejandro.
David mantenía la rítmica como castigo por haber abandonado a sus compañeros unos momentos antes.
El fraseo blues entre Adrián y Alejandro comenzó con unos excelentes resultados, Alejandro se dedicaba a solear mientras Adrián ponía las notas necesarias para acabar el fraseo, por un momento las dos guitarras parecieron discutir, cada vez con tonos mas altos y mayores volúmenes, David no conseguía oír su guitarra, el publico estaba sobrecogido.
De una manera violenta el blues cambio su dirección para dar paso al último fragmento del tema, un tema propio compuesto por Adrián, debido a esto el honor de presidirlo fue de su creador.
Mientras tocaban David y Alejandro, Adrián se dirigió hacia el micrófono, colocado a pocos centímetros de su boca comenzó a cantar en un tono medio pero no por ello menos difícil o mas fácil.
Los graves de su voz realzaban la majestuosidad del tema, dándole un aire si cabe muy metalero.
Cuando llego la parte de los agudos un pequeño punteo sonó proveniente de la guitarra de David. Las notas claras y precisas que daban ese toque especial al tema.
De repente con un increíble grito de Adrián el tema alcanzo su cenit para desintegrarse de repente en un seco golpe de batería acompasado con tres guitarras.
El público tardo en reaccionar pero su reacción no se hizo esperar y un aplauso sonó durante varios minutos.
Las mentes de David, Adrián y Alejandro volaban, se sentían otros…
Toño sonreía... algo había cambiado.
:) !
Ahora los personajes y sus fotos:
ADRIÁN !!!
DAVID !!!
ALEJANDRO !!!
Alejandro y Lestat son la misma persona.
¡¡Gracias por leer !!
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